Archive for October, 2005
Bueno, después de mucho trabajo, por fin terminé la animación de una Belly Dancer en Flash, usando el Tutorial de Rotoscopía de Cristalab así que aquí está el resultado final, depronto se demora en cargar (See… see.. ya se que para eso estan las precargas… pero, bah!!… tenía mucha pereza de hacer una
) son 615 K, ya que tiene música, espero la disfruten.
Bueno, entonces sin más preambulos aquí está ![]()
Estoy harta de la gente falsa, de los sin escrúpulos, de los que dicen ser tus amigos y por detrás lo único que hace es apuñalarte, de la gente que dice estar contigo, pero sólo está cuando le conviene, hastiada hasta la médula de ser buena gente con todo el mundo y que lo único que logras es que se aprovechen de ti, aburrida de la hipocresía y de las mil excusas para todo, tan sólo aburrida, hastiada, harta… y por eso hoy TODOS pueden irse al diablo. Todos y cada uno de ustedes…
No sé porque creen que soy tonta…
ah… y ya me harté también del juego del gato y el ratón y de esperar… esperar mil excusas otra vez…
Bueno, hace mucho que no escribía sobre Bellydance, no es que lo tenga abandonado, no, muy juiciosa sigo llendo a clases todo los sábados
La cuestión es que me enteré que para diciembre, si las cosas salen bien, haremos una presentación en grande, mejor dicho, el proyecto es hacer una especie de montaje (posilemente de Aladino), con actores de verdad y todo (una de las alumnas es libretista de varias novelas por aca), así que, la cosa pinta bien interesante, y si se logra hacer… simplemente wow!!!!.
Por otro lado, en mi tiempo libre (que últimamente es poco) he ampezado a montar varias coreografías, y pues siento que he avanzado mucho, aun recuerdo que hace 7 meses empecé, y la verdad, los avances se ven día a día, sobre todo en cuanto a la disociación, a determinar los ritmos, a saber qué tipo de paso se puede hacer según el ritmo que vaya llevando la canción, en fin… puedo decir que estoy satisfecha porque en corto tiempo he aprendido muchisimo, obviamente aun me falta mucho más, pero a este ritmo, en un año más (espero yo) pues podré ya considerarme una verdadera odalisca
Bueno, eso es todo por hoy, se siente raro escribir así, sin tanta “poesía”
Y un día soleado como los demás de su vida, el cangrejito decidió salir a explorar, aun tenía miedo, las olas lo habían golpeado mucho el día anterior, aun le dolía, aun tenía algunas heridas y pensaba: “menos mal aun tengo mi caparazón”. El cangrejito siguió caminando, todo estaba solo, él se sentía solo, paso cerca a un pez; el cangrejito tímidamente le devolvió el saludo, sin saber cómo siguieron hablando, conversaron horas y horas, cada cual le contaba al otro acerca de sus maravillosos mundos, llegó la noche y el cangrejito se fue a dormir, soñó con mundos lejanos al suyo, por primera vez en mucho tiempo le sonrió a la luna.
Al día siguiente el cangrejito siguió buscando al pez, cada día hablaban más y más, y entre más se conocían, el cangrejito mejor se sentía, pero llegó un día en que el cangrejito salió al mar y no encontró al pez, entonces se preocupó, pensó si algo le había sucedido en las inmensidades del océano, pasaron más y más días y el pez no aparecía, hasta que finalmente, al caer la noche, llegó el pez muy apurado, había navegado horas y horas buscando algo para regalarle al cangrejito… pero para este ya era un poco tarde, sus espinas habían crecido un poco más, su caparazón se había endurecido, aun le tenía miedo al mar, no quería volverse a ahogar en sus aguas.
Pasado algún tiempo el cangrejito empezó a endurecerse más y más y el pececito se empezó a alejar, las espinas del caparazón del cangrejito no dejaban que se acercara, le crecían día a día, y no sabía como detenerlo. El cangrejito volvió a sentirse sólo, aun no era capaz de nadar junto al pez, aunque deseaba hacerlo, deseaba entender su mundo, deseaba poder adentrarse en el mar y nadar, y ser libre, y dejar su caparazón atrás, lejos, en el olvido, y así silenciosamente en una noche estrellada le pidió un deseo a la luna.
A la mañana siguiente el cangrejito despertó, sus ojos vieron el sol resplandeciente, caminó y vio la espuma del mar, las olas iban y venían una tras otra, y así sin más reparos decidió entrar, el agua era fresca, aun recordaba como se sentía estar allí, así que después del miedo inicial, corrió a buscar al pez entre toda el agua del océano, pero este ya se había ido, la espina más grande de su caparazón, lo había herido… y el cangrejito no se había dado cuenta… así que salió de nuevo, su caparazón estaba más duro que nunca y…
y… no sé como termina la historia, tal vez el pez se curó y volvió donde el cangrejito, tal vez nunca más volvió y el cangrejito vagó sólo por el océano, tal vez el cangrejito nunca más conoció a otro pez, tal vez murió aquella noche… o tal vez la luna escuchó su deseo y así, aunque significara quedar desprotegido, le quitó su caparazón.
y si sólo dejo que el silencio sea el que hable por mi mientras no tengas nada que decir…
