Una herida en el pie, las rodillas desechas, la espalda a punto de quebrarse y un par de piernas inservibles…
Hasta ahora en los meses que llevo bailando (ya casi un año) , nunca había estado tan mal físicamente como ahora, debido a la exigencia y complejidad del nivel en el que estoy, pero ¿qué hago?, si se ha convertido en mi vida, si al entrar a clase todo el mundo desaparece y de repente me encuentro inmersa en los sonidos de la música árabe, en el tintineo de las monedas, en los vuelos de las faldas, en aquellos esfuerzos gigantescos traducidos en movimientos armoniosos y fluidos, ¿qué hago? si mi única ilusión ahora es poner todo mi esfuerzo, absolutamente todo en ensayar y estar bien para la presentación (abajo más detalles) y subirme al escenario, y bailar, y bailar, y seguir sintiendo la música y dejar que mi cuerpo se mueva al compás de ella, ¿que hago? simplemente seguir, cada vez más con esto que empezó como hobbie pero que ahora se ha vuelto mi pasión
Imagina que tienes tres deseos… tres esperanzas y podrán hacerse realidad.
ALADDÍN
El próximo 1 y 2 de noviembre en el teatro colsubsidio Roberto Arias Perez, se presentará Aladdín, gracias a la escuela de danza árabe Mahaila
Post Nº 50
neojp dice:
February 19th, 2006
uh? Eso me recuerda a kendo, empecieza como hobbie, termina destruyendo tu cuerpo, pero al final refuerza tu espíritu (del punto que lo veas), c00l.
¡Echale ganas!
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Una respuesta en “Bailar También Duele”