Todos estaban en la sala, Clarence hablaba como siempre de Jamaica, y aunque todos sabÃan que no era de allá, por la forma en que hablaba siempre todos lo creian, también estaba Abigaeil, esperando a que no prendieran el televisior, no querÃa que vieran aquel video, no en ese instante, habÃa cosas que no querÃa saber.
La profesora de danza miraba mientras tanto a Clarence de una forma algo descarada, de hecho la conversación era extraña, todo se sentia en el ambiente, habÃa algo que no se debÃa decir, algo que todos sabian pero no se debÃa decir.
[segmento perdido en el tiempo]
Su Xiang y yo corriamos, era tarde, ya se hacÃa tarde y todo podÃa estar sucediendo, en el camino la abracé, la abracé con todas mis fuerzas, diciendole, me gustarÃa ser al menos la mitad de valiente de lo que eres tu, ella me miró y me besó la frente, luego seguimos andando, el camino era largo, debiamos llegar a tiempo. Le pregunté por su matrimonió con el jefe Yiang, y me dijo que no, que no era momento para evadirlo, no ahora que estabamos tan cerca de “ellos”, y le pregunte por Kuang, y me dijo que no, que él debÃa esperar, que ya mirarÃa cómo hacer para salir de esa situación, para no casarse con el hombre que no amaba sólo por un matrimonio arreglado.
Ya llegabamos, Su Xiang tenÃa en su mano un arco azul, grande, bello, asà como su belleza, irrumpimos gritando, recuerdo perfectamente sus palabras: Nigra!!!, nigra!!! que has hecho con ellos!!!!!, y de inmediato, Clarence se desvaneció en una nube azul oscura, mientras una flecha de Su Xian atravesaba el aire.
Abigaeil estaba en el suelo, cuando entramos, Clarence estaba encima de ella, tenÃa los ojos abiertos, pero aun no habÃa podido absorber su vida, yo cogi mi frasco y le puse unas gotas en la frente, aun tenÃa puesto el bindi, nada malo podrÃa haberle pasado, y asà fue, Abigaeil despertó algo aturdida, no recordaba lo que habÃa pasado en aquel lugar, la profesora de baile ya no estaba, su último aliento se habÃa extinguido, Su Xiang, Abigaeil y yo nos abrazamos y dejamos el lugar. Clarence aun andaba por allÃ, esperandonos, pero eso era material para otro sueño…
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