Una gota cae, resbala suavemente a través de mi brazo, recorre mi mano y finalmente reposa en la tierra húmeda, estoy en el bosque, ya nada me puede pasar, oigo el viento entre las ramas, el sonido del agua, todo en una clara oscuridad, la luna sigue arriba, ya nada me puede pasar.
Hace 5 años, un día como hoy me estaba recibiendo, mi maestra estaba sentada al frente mio leyendo Las Palabras de iniciación y el reglamento, la luna estaba en el mismo lugar, pero yo aun seguía en mi tierra, ella era como yo, su larga cabellera caía como una seda suave, sus ojos negros brillaban con gran intensidad.
Los ángeles no lloran - empezó a decirme - su único deber es cuidar, fuimos creados para consolar a toda la humanidad, no importa cuanto te pesen tus alas o tus desgracias, has aceptado esta misión que deberás cumplir con honor, antes de ti, muchos han muerto, nuestra sangre se ha derramado en búsqueda del ser perfecto, no puedes renunciar a éste hecho, tienes una seria responsabilidad. En los momentos inciertos busca tu poder interno. Jamás esperes reconocimiento de aquellos a los que gota a gota les entregaras tu alma, tu deber es la soledad. Tienes en tus manos una gran misión, más sin embargo, nunca sabrán tu nombre, eres parte de nosotros y a nosotros regresarás. Eres parte de aquellos llamados Invisibles, nunca te verán, más sin embargo tienes que llenar de luz al mundo, ese es tu poder, tu misión y en todo lo que debes pensar. No importa tu rango o el lugar dónde naciste, de ahora en adelante La Tierra será tu mundo, lo has aceptado al sellar este pacto y yo tu Maestra estaré allí para que todo ésto se cumpla.
Me entregó una daga sagrada, mis alas se empezaron a desplegar, aun me dolían, no sabía como manejarlas, pero debía hacerlo, la miré, tan dulce y fuerte como siempre, fue un verdadero ángel mientras en mi vida había oscuridad, le debía tanto y ahora debía irme… mi corazón dolía, pero lo úncio que podía hacer era seguir mi destino, debía continuar, sin dudas, sólo con mi fuerza, no tenía nada más.
No alcanzó a darme el sello de los Siete Vientos, sólo recuerdo su rostro desvaneciéndose, mientras alguien que no conocía me llevaba a rastras por la tierra húmeda, supe que su vida acababa en ese instante, supe que la mía cambiaría para siempre, mi mano comenzó a sangrar y las lágrimas que me dijo que jamás debía derramar empezaron a brotar en mi. Alguien había revelado el lugar de la ceremonia, la habían asesinado allí mismo, mientras yo era tomada como prisionera, el equilibrio trazado por años se había roto, ya no había esperanza, ya todo debía cambiar. Hoy estoy en el bosque, como hace cinco largos años, ya perdí todo lo que tenía, ya nada me puede pasar.
stopa dice:
May 24th, 2007
o.O que bonito quedo remodelado tu blog,sigues usando la misma plantilla que desde el principio??
saludos ![]()
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Una respuesta en “El Orígen”