La Prisión de la Libertad - Michael Ende - Cuento de las Mil y Once Noches
La muchacha llevaba un vestido suelto de velos negros con hilos de plata que dejaban traslucir el brillo ebúrneo de sus bien formados miembros. Su rostro era como la luna llena, sus labios competían con las rosas de Samarcanda. Su pelo, que caía hasta las corvas, tenía el color del plumaje del cuervo y sus manos y pies estaban enrojecidos de henna. El perfume que su cuerpo exhalaba era tan embriagador que pensé tener ante mi una huri. Empezó a girar en su danza y a doblar su delicado cuerpo mientras sus pulseras de oro tintineaban y los cascabeles de plata de sus tobillos imitaban el dulce cri-cri de los grillos. La acompañaba una música de tan arrebatador apasionamiento que no pude contenerme más
Diego Duque dice:
September 24th, 2008
Hola Carito, gracias por el mensaje y tu buenos deseos respecto a mi animo, mil y mil gracias.
Así me doy cuenta quienes son mis amigos y con quienes cuento, y eso lo valoro muchisimo.
Te mando un beso y un abrazo gigante y de nuevo mil gracias.
P.D. Ya sabia que tu eras zarzamora obvioooo!!!! jijijiji picos.
Vivi Flor dice:
September 30th, 2008
Me gustan los cuentos…muy bueno!
Saludos de Brasil!
Vivi
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2 Respuestas en “Cuento de las Mil y Once noches”