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Hace rato no escribo aquÃ, la verdad no tenÃa muchas ganas, han pasado muchas cosas ésta semana y aun siguen pasando… es como volver a ese estado en que nada sale como esperas y lo único que haces es aguantar lo más que puedes, esperando y encaminando tus energÃas a que las cosas mejoren, asà en el horizonte no veas nada.
Alguien me preguntó hace poco si estaba cansada de todo y sà soy sincera, la respuesta es sÃ, y no porque haya perdido por completo la esperanza, no, no es eso, aun sigo aquÃ, es más bien porque… veo hacÃa el futuro y no veo nada, sé que está en mis manos construir eso que quiero ver, pero simplemente no sé por donde empezar ni en quien confiar, nada es eterno, lo que ahora está contigo, mañana puede no estarlo, asà es la vida, esa es su naturaleza… más aun sigo aquÃ, pero no tengo idea de nada, todos los caminos se ven quebradizos y oscuros.
A comienzos de esta semana, discutà con alguien, las cosas se arreglaron afortunadamente, pero justo ahora, pasan cosas que me dejan pensando y me pregunto… ¿todo estará bien? o habrá cosas de las que no me he dado cuenta y que pueden ser importantes o me pueden terminar dañando. Por otro lado, aplazaron la obra, AladdÃn, por cosas que molestan y es triste, porque todo estaba a punto, ya estaba listo todo y por razones ajenas a los que pertenecemos a ella, tuvieron que mudarla a otro dÃa, habrá pérdidas para la escuela y ya no serán las 4 funciones sino 2 solamente… También he tenido bastantes problemas con mi chiquis, me ha dicho cosas que me han dolido en el alma y me he dado cuenta de que por culpa de gente que no vale la pena, él se está sintiendo mal, es difÃcil, muy difÃcil ver a un hijo mal.
Asà que como siempre, estoy sobre la misma cuerda haciendo equilibrio, concentrándome en lo básico para no caerme, equilibrando las cosas, sobreviviendo dÃa a dÃa, arreglando cosas aquà y allá, caminando hacia algún lado… no se trata solamente de ser subversiva, se trata de un pozo al que le han sacado tanta agua que ya está seco y sólo está concentrado en llenarse, para no secarse más…
El dÃa que se desató la tormenta, llegaron refugiados de todos lados, algunos aun estaban en trance y no entendÃan lo que sucedÃa. Siempre habÃan subestimado a los invisibles, siempre los habÃan tratado como uno de esos errores fatales en la búsqueda de un ser superior, como algo de lo que se puede prescindir sin problema alguno, pero ahora, con la llegada de Ihan las cosas habÃan cambiado.
Recuerdo estar parada en la cima del monte Veierwen, contemplando la hermosa vista que ofrecÃa cuando de un momento a otro algo cayó del cielo, era como si miles de pedazos de una hoja rota fueran cayendo para al final armarse de nuevo. CorrÃ, sentÃa frÃo, el dÃa estaba frÃo, una nube rojiza se acercaba, cuando llegué a la parte más baja de la montaña la pude ver, tenÃa las manos quebradas, sus ojos grises me miraban extrañada mientras su cabello se movÃa con la fuerte brisa, noté que de su espalda salÃa un lÃquido transparente a través del cual se le iba la vida, de un momento a otro, ese ser sublime que parecÃa más un pájaro herido que alguien descendiente de los humanos, empezó a llorar, pero no era un llanto de tristeza, era rabia, las gotas caÃan al suelo con una fuerza tal que parecÃa que la tierra se iba a romper, no supe si acercarme o huir, en mi corazón sentÃa que algo podÃa pasar, sentÃa que con sólo una mirada suya me podrÃa arrebatar la vida, intenté acercarme pero de inmediato ella se levantó, su vestido blanco hecho girones y manchado de tierra y sangre volaba al viento, se tocó la espalda y el tiempo se detuvo mientras un grito desgarrador salÃa de su interior.
Todo fue confuso, ella tomó mi mano mientras miraba al cielo y gritaba, al comienzo creà que era coincidencia que justo en ese momento aquella nube roja amenazante dejará caer sobre la tierra todo un caudal de agua que arrasaba con todo a su paso, que en cada grito los truenos y relámpagos sacudieran por competo el lugar, pero luego, cuando perdà por completo la consciencia y me sentà volando para atravesar todos los sucesos de mi vida, me darÃa cuenta de su gran poder. Era Ihan, la princesa invisible que habÃa sido traicionada y la cual desde ese dÃa, me enseñarÃa a vivir.
Recuerdo la caÃda, el olor a humedad, las rocas rasgandome la piel, el frÃo. En esos momentos no se tiene miedo, mi cuerpo sólo sentÃa cada golpe, cada herida, la sangre gotear y a pesar de eso todo sucedÃa como si yo fuese una espectadora más, mi mente no estaba presente, no querÃa que estuviera presente, porque eso era lo que más me dolia, recordar, recordar la traición, recordar que la razón por la cual me habÃan arrojado a este mundo del cual siempre quise huir, fue La Palabra de la misma raza humana con la que ahora tenÃa que co-existir. En esos momentos sólo pensaba en el instante en que creà las historias sobre mi y empecé a amarlos como se supone que deberÃa ser, pero la esperanza se acabo, todo se fue con el viento y lo único que habÃa en mi rostro era agua, sangre y arena… sÃ, fui traicionada y ahora tenÃa que buscar el modo de regresar, de recuperar mis sentidos, desde ese entonces lo único que podÃa permitirme era sobrevivir.
Las flores marchitas son tristes, una tarde de lluvia, la soledad del silencio cuando sabes que afuera no encontrarás más. ¿Recuerdas la última vez que confiaste en la raza humana? ¿recuerdas qué sucedió?. No, no vengo a recordar cosas que ya sabes de sobra porque están marcadas con fuego en tu corazón, sólo vengo a darte esto, lo encontré detrás de la gran escalera, olvidado y lleno de polvo, ¿sabes qué es?, son tus recuerdos cuándo aun no llegabas a este lugar, cuando aun no conocias la primera lágrima de dolor y aun tenias tus alas intactas. Vengo a entregartelos para que los olvides y para que sepas que de ahora en adelante no serás nada porque ya eres todo, volverás a pasar desapercibida en este mundo que jamás te entendió, ya nadie podrá verte, ya no sufrirás más, podrás volver a volar bajo la lluvia que cae en silencio y no sentirás tristeza, podrás volver a bailar en medio de la arena, tomar la mano de tu pequeño ángel eternamente y dejar de pensar en lo que pasará, después de todo este tiempo que estuviste encadenada a este oscuro mundo, vengo a devolverte esto y decirte que te doy de nuevo tu libertad.
Es difÃcil imaginar el estado de ánimo de quien se encuentra tras esta pantalla, sólo veo luz, letras que saltan una tras otra, sin emoción, o con emociones prestadas, igualmente mis dedos escriben, letra tras letra van formando las palabras que se codificarán y llegarán como mensaje a algún lugar, a el receptor, pero no hay gestos reales, no hay forma de adivinar por la forma en que miro, cuáles son las cosas que estoy pensando, no hay forma de evidenciar si mi comunicación es cálida o frÃa, porque sólo son palabras, son caracteres que se unen de alguna manera, pero que no son lo que yo soy… que no trasmiten del todo lo que siento… y asà puedo caer en la trampa al intentar descifrar aquello que me llega del otro lado, algunas veces aquello intangible que me une a la conciencia del estado emocional de quien conozco, me lleva a alguna deducción, pero no siempre acierto, del mismo modo quién está al otro lado puede pensar erróneamente. De todas formas siempre habrá anonimato y siempre se podrá cubrir una lágrima con una: carita feliz : o una sonrisa con una palabra frÃa… no es que no me acostumbre porque asà es como vivo últimamente… y asà como siempre he intuido lo que sucede, aún aquà puedo hacerlo… es sólo que es distinto, la sensación es diferente… y las palabras siempre viajarán de otra forma en mi mundo real…
Pocas cosas terminan siendo reales cuando sólo queda el vacÃo…
En fin…
“cuando estés triste, sonrie… si las lágrimas llegan a ti, disipalas con una sonrisa y haz lo que más te gusta hacer…. bailar!!!”
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Ki Kounti by: Khaled y Saúl Hernandez
Hay dÃas como hoy, algo grises en los cuales está a punto de llover, en los cuales hace frÃo y en los cuales supongo que me levanto y tomo el aspecto de este dÃa, son dÃas en los que pienso en todo lo que me rodea, en lo que tengo y en lo que no… y me alegro por lo que tengo y olvido aquello que no…
Hoy es un dÃa de esos en que pienso en aquello que me molesta de mi, de la gente, de la humanidad en general… y sé que no lo puedo cambiar, bajo ningún concepto, pero hay cosas que siguen molestándome… y me pregunto el porqué y aunque sé que la mayor parte está en mi, en lo que soy, en las cosas que he vivido, me pregunto porque simplemente no puede dejar de molestarme…
Por eso en dÃas como estos a veces es mejor tomar distancia de aquello que no me gusta, poner música árabe, pensar en aquellas cosas que realmente me hacen sentir feliz y siempre lo harán, desear que todo eso se vaya de mi vida… y tal vez olvidar y seguir como el agua… como siempre, adapatandome a todo lo que venga… a todo aquello que se cruza en mi camino… a la final como siempre… todo aquello que nunca valió la pena, se irá…
HabÃa una vez una princesita que vivÃa feliz en su reino, todos los habitantes cumplian absolutamente todos sus deseos, todos corrian a sus pies, la princesita era feliz, movia un dedo y el mundo entero se movia, hacia la más minima demanda y todos corrian gustosos a cumplir sus deseos, pero un dÃa, alguién llegó al reino, alguienq ue pensaba por si sólo y no en función de la princesa e hizo lo que creyó correcto. La princesa se sintió herida, armó un escándalo y empezó a inventar una y mil cosas par llamar la atención igual todos en el reino le hacÃan caso, sin importar sus demandas, aún la seguÃan, pero ella no dejaba de pensar en el forastero y lo que habÃa hecho y siguió haciendose la vÃctima, se sentÃa ofendida porque alguién no habÃa seguido sus condiciones y eso era algo intolerable. Asà siguieron viviendo hasta que la princesita murió pero lo que nadie nunca supo fué que ella nunca más estuvo feliz, nunca pudo reinar para ella misma y sus demandas agotaron el interior de aquellos que la amaban, sus arrebatos absurdos hicieron que todos vieran quién era ella y aunque la siguieron al final de los dÃas, nadie estuvo finalmente con ella de corazón.
Desde arriba veo caer las gotas de lluvia, veo el agua mojar el suelo y pienso que eso hará que este sea fértil. Las gotas caen, con su sonido arrullador, cumpliendo su voluntad, haciendo que el ciclo de la vida continue. Todo está bien en el mundo, aun existen cosas buenas, aun hay gente que se preocupa por otros, aun llueve y hace sol, aun hay niños que rien, aun hay gente que recibe abrazos y amor. Asà como todo lo bello existe, también está la parte oscura del mundo, asà que todo está equilibrado, el dolor aun inunda algunos corazones y la desesperanza toca algunas puertas, es triste, pero aquel que no ha tenido una tristeza no puede conocer el significado de la felicidad.
Todo continua con su curso, aquel que es inevitable, aquel que siempre existirá, aun nadie conoce su futuro, y asà como a la vuelta de la esquina nos puede esperar el más grandioso de los dÃas, también puede estar acechandonos la desgracia, más aun asà todos seguimos nuestras vidas, con valor, porque aunque sepamos que lo que está al frente no lo conocemos, continuamos, seguimos haciendo planes para el futuro asà no sepamos que nos traerá… y la vida de todos sigue y vivimos dÃa a dÃa, algunos peor que otros, pero a veces mejor que los demás.
Y asà continúa todo, asà es como la vida de todos sigue, como mi vida sigue, recordando todo aquello que me ha traido, las sonrisas y las lágrimas, la confianza y el temor, las situaciones sin salida y aquellas que tuvieron una solución, y es cuando me pregunto porque si tengo todo lo que quiero, si he superado con éxito las cosas más terribles que me pueden haber pasado, si aun hoy respiro y mañana seguiré respirando, y tengo mil motivaciones para estar aquà con todo lo que odio y amo, si de todos lados viene a mi la inspiración y la alegrÃa… ¿porqué a veces siento esto?, ¿porqué veo las gotas de lluvia caer y son mis lágrimas las que las quieren seguir acompañando?
Hay cosas que no puedo (no sé/no quiero/no me gusta) manejar… esta es una de ellas…
